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13 septiembre 2026
De la planta a la semilla, paso por paso
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09 septiembre 2026
Bolivia: Mujeres Weenhayek fortalecen su cultura y defienden su territorio a través del tejido
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08 septiembre 2026
Presentación del Informe de Monitoreo de Cultivos de Coca 2025
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Los Objetivos de Desarrollo Sostenible en Bolivia
Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible— aprobada por los líderes mundiales en septiembre de 2015 en la cumbre histórica de las Naciones Unidas — entraron en vigor oficialmente el 1 de enero de 2016. Con estos nuevos Objetivos de aplicación universal, en los próximos 15 años los países intensificarán los esfuerzos para poner fin a la pobreza en todas sus formas, reducir la desigualdad y luchar contra el cambio climático garantizando, al mismo tiempo, que nadie se quede atrás.
Publicación
08 septiembre 2026
Sobre la ONU en Bolivia
El documento ofrece una mirada general a la presencia de las Naciones Unidas en el país, incluyendo a sus agencias, fondos y programas, así como los principales mandatos que orientan su labor. Asimismo, explica cómo estas entidades trabajan de manera articulada con el Estado, gobiernos subnacionales, organizaciones de la sociedad civil, sector privado, academia y otros actores para acompañar las prioridades de desarrollo de Bolivia.El brochure busca acercar el trabajo de la ONU a la ciudadanía, mostrando la diversidad de áreas en las que brinda apoyo y cooperación técnica, y poniendo en valor el trabajo conjunto para avanzar en el cumplimiento de la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
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Publicación
25 mayo 2026
Informe de Resultados 2025
Una coincidencia conmemorativa marcó nuestro trabajo en 2025. Bolivia celebró su Bicentenario y la Organización de las Naciones Unidas (ONU), sus 80 años, ratificando la responsabilidad histórica con la paz, el desarrollo sostenible y el bienestar de todas las personas.Ha sido un privilegio ser parte de esta conmemoración desde Bolivia, uno de los países fundadores de la ONU. Recuerdo con emoción nuestra visita a la ciudad de Sucre para rendir homenaje a los 200 años.El 2025 fuimos al encuentro de las personas y de sus territorios. En cada misión de terreno hemos descubierto una diversidad que sorprende y enseña, culturas resilientes y ecosistemas maravillosos. Hemos escuchado, sin prisa, historias de esfuerzo, de desafíos y de esperanza.El trabajo de la ONU en Bolivia es tan diverso como el propio país. Respaldamos iniciativas para la seguridad alimentaria, potenciando, por ejemplo, los frutos amazónicos y a sus comunidades. Hemos estado presentes en momentos difíciles como en las emergencias por inundaciones e incendios en la Chiquitanía y en otras regiones, brindando apoyo a quienes más lo necesitaban, bajo el liderazgo del Estado y con organizaciones humanitarias.Participamos en procesos fundamentales para la democracia y el desarrollo del país. Acompañamos las elec- ciones nacionales, en todas sus etapas, e impulsamos el uso de los datos del Censo de Población y Vivienda para la toma de decisiones. Continuamos promoviendo el acceso a la justicia, en particular a través de acciones vinculadas a mujeres, paz y seguridad. Nuestro mandato por los derechos y la dignidad de todas las personas está más vigente que nunca.Destaco nuestro rol en la convocatoria y articulación de actores plurales. A lo largo de este periodo, hemos trabajado junto a más de 200 socios del Estado, sociedad civil, sector privado, academia y medios de comunicación. Esta capacidad de reunir voluntades diversas nos desafía a seguir consolidando nuestra posición como un actor confiable y creíble, comprometido con la igualdad, la inclusión y la cohesión social.Este esfuerzo colaborativo ha facilitado la apertura de otra etapa en la coordinación con la nueva gestión de gobierno, con la voluntad de aportar en la elaboración del plan de desarrollo para los próximos años, desde la experiencia y el mandato de las 18 agencias, fondos y programas de ONU Bolivia.Lo que más valoro de 2025 es la cercanía con la gente, en comunidades, ciudades, en espacios múltiples de encuentro. El anhelo de un país justo, inclusivo y sostenible resuena en las juventudes bolivianas. Con esa energía, nos preparamos para los desafíos de 2026, reafirmando, en el Bicentenario de Bolivia, nuestro compromiso de no dejar a nadie atrás. Anna Pont, Coordinadora Residente ONU Bolivia
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Tomar acción
01 enero 2026
Modelos de Naciones Unidas
Los Modelos de Naciones Unidas son una simulación de tres de los seis órganos principales de la ONU y sus comisiones en un contexto académico. Estudiantes de colegios o universidades son los encargados de llevar a cabo la representación de la estructura original de la Organización.
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Tomar acción
05 julio 2023
Actúa por un futuro común
Adoptar lo posible. Ese es el lema de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, un plan para un mundo mejor. No debemos quedarnos a la espera del futuro que queremos: podemos crearlo en este mismo momento. Todo el mundo puede sumarse a este movimiento mundial por el cambio.
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Publicación
07 noviembre 2023
Manual de identidad corporativa ONU Bolivia
El Manual de identidad corporativa de Naciones Unidas en Bolivia es un documento con información detallada acerca de la identidad visual, disposiciones, estilos y mejores prácticas para crear material de comunicación sólido y coherente.Este manual ha sido diseñado para coadyuvar en la producción de comunicaciones de gran impacto, unificando el uso de los insumos visuales de Naciones Unidas y todas sus agencias, fondos y programas en Bolivia.Se detallan una serie de indicaciones en cuanto al uso oficial del imagotipo de Naciones Unidas y su inclusión en productos y/o acciones que involucran, además, a las agencias, fondos y programas de las Naciones Unidas en Bolivia. Asimismo, se otorgan herramientas de comunicación y una serie de plantillas para ayudar a aplicar de manera simple y eficaz la identidad corporativa.El presente manual toma en cuenta insumos oficiales globales y considera los manuales de identidad corporativa de las AFP de ONU Bolivia que deberán ser respetados, además, según lineamientos propios.
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Historia
13 septiembre 2026
De la planta a la semilla, paso por paso
En Los Yungas, donde la neblina baja temprano sobre las montañas y la tierra todavía guarda el olor fresco de la lluvia, Franz Santos Apaza imagina un futuro distinto. Uno donde el café vuelva a crecer en las laderas que alguna vez cultivaron sus abuelos. Uno donde el trabajo del campo no dependa solamente de la coca, sino también de semillas nuevas, de aprendizaje y de esperanza.Franz, en su casa donde también tiene sus plantines de café, árboles cítricos y abejas, despierta cada mañana antes de que salga el sol. Prepara su desayuno y luego camina hacia su parcela. Ahí, con paciencia y esperanza, cuida las variedades de café que acaba de empezar a cultivar: Java, Geisha, Castillo, Pacamara y Catuaí. “Quiero avanzar un poco más, conocer del café, incentivarme más a aprender”, dice mientras observa los plantines que pronto llevará a su parcela para la siembra.Su historia no empieza con el café, pero tampoco está lejos de él. Antes de que la coca cubriera gran parte de las parcelas de Los Yungas, los abuelos de Franz cultivaban café mezclado con frutas. Con el tiempo llegaron las enfermedades, cayó el mercado y muchas familias optaron por reemplazarlo por coca. Así ocurrió también en su comunidad. “Mucho antes ahí era café”, recuerda señalando la parte alta de su parcela. “Después era coca. Y ahora otra vez vamos a cultivar café ahí”. El regreso no es casual. Franz forma parte del proyecto “Fortalecimiento de las economías locales y control de la expansión de cultivos excedentarios de coca a través del mejoramiento de la productividad y comercialización de café en sistemas agroforestales en Los Yungas”, una iniciativa financiada por la Agencia de Cooperación Internacional de Corea (KOICA) y ejecutado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) en Bolivia. Este proyecto está impulsando alternativas productivas sostenibles en la región.Desde noviembre del año pasado, él y decenas de productores comenzaron un proceso de formación que va de la semilla a la planta, paso por paso. Hoy, Franz está preparando el terreno donde sembrará sus primeros cafetales. Aprendió sobre enfermedades del café, manejo del suelo y fertilización orgánica. Habla con entusiasmo de los microorganismos del monte y de cómo el proyecto le enseñó a cuidar la tierra sin degradarla. “La tierra ya está desgastada y necesitamos muchos fertilizantes”, explica. “Ahora estamos aprendiendo cómo plantar café con abonos orgánicos y cuidar el medio ambiente”. Para él, el cambio no significa abandonar completamente la coca, sino diversificar la vida. Tener más posibilidades, más estabilidad y un mejor futuro. “A veces la coca no es segura”, cuenta. “El precio baja o sube, no es fijo y todo lo que invertimos queda en nada”.Por eso, mientras el café crece lentamente y con mucho cuidado, Franz también produce miel. Tiene abejas y habla de ellas con la misma dedicación con la que habla del campo. Entiende que cuidar a las abejas significa cuidar las flores, el monte y la naturaleza entera. “No solamente es criar a las abejas, es entender el ambiente”, comenta Franz. En Chimasi, muchos todavía observan estos proyectos con desconfianza. Algunos creen que detrás de la promoción del café existe la intención de erradicar la coca. Franz nunca lo vio así. Él tomó la decisión por voluntad propia y ahora incluso anima a otros productores a sumarse. Franz habla del café con mucha emoción y esperanza. Además de disfrutar del ambiente tranquilo del campo, el olor de la tierra mojada, la posibilidad de mirar el cielo y saber si lloverá o habrá sol, imagina un mejor futuro. Sueña con tener más cafetales; con que Chimasi vuelva a ser reconocida por su café e incluso, con que su producto llegue algún día a Corea. “Me gustaría que cuando una persona tome mi café sepa que es un producto de Bolivia, de Los Yungas”, dice orgulloso.En esas pequeñas plantas verdes que hoy apenas empiezan a crecer, Franz no solo está cultivando café. Está cultivando una nueva posibilidad para él y su comunidad; para una región que poco a poco vuelve a mirar hacia sus raíces cafetaleras.Un café —como él mismo lo llama— de corazón.
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Historia
09 septiembre 2026
Bolivia: Mujeres Weenhayek fortalecen su cultura y defienden su territorio a través del tejido
Desde hace 10 años, se dedica a vender artesanías en su emprendimiento familiar, “Kutsaaj Wey Jwitsuk”. En 2025, participó del proyecto “Tramarte”, implementado por ONU Mujeres a través de la Asociación Aguayo, que contribuyó a visibilizar el rol de las mujeres para romper con prejuicios alrededor de su cultura y promover su trabajo.Al sur de Bolivia, en la región del Gran Chaco, habita el pueblo indígena weenhayek, cuyo nombre se traduce al español como “los que son distintos”. Allí se encuentra la comunidad de Tunteey, que significa “piedras grandes” y se ubica en la ciudad de Villamontes, en el departamento de Tarija. Luisa es oriunda de este territorio y, según cuenta, sus ancestros fueron los primeros en asentarse allí. Ella relata que, con el paso del tiempo, la población del lugar creció hasta que nació la ciudad de Villamontes.Luisa relata que tuvo la oportunidad de estudiar y alcanzar el bachillerato con el apoyo de unos misioneros suecos que se establecieron en Villamontes, así como de formarse como docente en otro municipio, al igual que muchos de sus pares. Posteriormente, retornó a su lugar de origen, donde ejerce su profesión y también se dedica a la artesanía, tejiendo en palma de caraguatá, una planta nativa del Chaco latinoamericano, que es uno de sus principales sustentos. De este modo, reunió a más artesanas y artesanos y creó su propio emprendimiento, la tienda “Kutsaaj Wey Jwitsuk”, que significa “Caraguatá y Palma”. Como mujer weenhayek, Luisa y sus compañeras se enfrentan a diferentes obstáculos: desde los prejuicios respecto a su cultura, el hecho de que el trabajo que realizan no siempre es valorado en el municipio, hasta la falta de articulación entre organizaciones indígenas locales. Por otro lado, tejer con caraguatá es cada vez más complicado, puesto que algunos espacios en los montes han sido privatizados, lo cual obliga a las mujeres a desplazarse a espacios alejados para recolectar la planta. El tejido también ha implicado un reto en los últimos años por la escasez de agua, elemento esencial tanto para la elaboración de artesanías, y para la supervivencia de la población y su seguridad alimentaria. Esta situación afecta también a la pesca por el descenso del caudal del río Pilcomayo. Entre 2025 y 2026, Luisa reunió a un grupo de mujeres weenhayek para abordar los desafíos que enfrentan. Estas acciones se realizaron en el marco del proyecto “Tramarte”, implementado por ONU Mujeres en Bolivia con el apoyo de la Asociación Aguayo como parte de la Iniciativa de las Naciones Unidas para la Consolidación de la Cultura de Paz en Bolivia, y con el financiamiento del Fondo para la Consolidación de la Paz. Durante este proceso, las participantes compartieron sus inquietudes en un diagnóstico en el que dibujaron siluetas de sí mismas, plasmando sus sueños, así como los malestares y conflictos que constantemente experimentan: dolores en la espalda, la cintura, los hombros, las manos y los pies, todo ello producto de las actividades que realizan.Los hallazgos del estudio fueron plasmados en una muestra fotográfica, una obra de teatro y un mural que resaltaron el trabajo de las mujeres weenhayek. Para Luisa, estas expresiones artísticas contribuyeron a visibilizar sus desafíos y el arte de su cultura, así como y a posicionarlas en la opinión pública. Además, ella destaca que la experiencia permitió que las mujeres comenzarán a articularse. Cuando Luisa piensa en lo que significa vivir en paz desde su cultura, reflexiona sobre la importancia del respeto entre las culturas y el cuidado de la naturaleza. “Con la justificación de lograr el desarrollo, quizás nos estamos olvidando de nuestra esencia, llevándonos a construir edificaciones en lugares que no son para eso, como los montes. Por ese motivo, considero que vivir en paz es respetar la naturaleza, a las culturas y la convivencia entre ellas; al agua que nos da vida y alimento”, reivindica Luisa.
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Historia
08 septiembre 2026
Presentación del Informe de Monitoreo de Cultivos de Coca 2025
La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) en Bolivia presentó el 23° Informe de Monitoreo de Cultivos de Coca 2025, elaborado por UNODC con el apoyo financiero de la Unión Europea.El evento contó con la presencia del ministro de Relaciones Exteriores, Héctor Huanca; el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo Huerta; el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano; el embajador de la Delegación de la Unión Europea en Bolivia, Sr. Jaume Segura Socías; el Director de Operaciones de la UNODC, Sr. Bo Mathiasen; y la Representante de UNODC en Bolivia, Mónica Mendoza, además de la cooperación internacional, autoridades nacionales y organizaciones de la sociedad civil. Durante el evento también se realizó el lanzamiento de la Política Antidroga 2026–2030, instrumento que orientará las acciones del Estado boliviano en materia de prevención y control de drogas durante los próximos años.36.400 hectáreas de coca cultivada en 2025De acuerdo con los resultados del monitoreo, durante 2025 Bolivia registró 36.400 hectáreas de cultivos de coca, frente a las 34.000 hectáreas identificadas en 2024, lo que representa un incremento nacional del 7%.El comportamiento fue diferenciado entre las principales regiones productoras. En Los Yungas de La Paz, la superficie cultivada disminuyó de 19.230 a 18.430 hectáreas, equivalente a una reducción del 4%.El Trópico de Cochabamba registró un incremento, al pasar de 14.275 hectáreas en 2024 a 17.471 hectáreas en 2025, lo que representa un aumento del 22%. Por su parte, el norte de La Paz pasó de 478 a 496,8 hectáreas, con un incremento del 4%.El informe también evidencia una diferencia entre la superficie nacional reportada y las 22.000 hectáreas autorizadas por la Ley N.º 906, con un excedente de 14.400 hectáreas respecto a dicha superficie.Atención a zonas con mayor densidad de cultivos de coca y áreas protegidasEl monitoreo realizado por UNODC también permite identificar la distribución y concentración territorial de los cultivos de coca. Entre los municipios con mayores densidades se encuentran Apolo, Ayata y Charazani, en el norte de La Paz; La Asunta, Coripata y Chulumani, en Los Yungas; y Villa Tunari, Puerto Villarroel y Shinahota, en el Trópico de Cochabamba.Las zonas de especial atención son las Áreas Protegidas Nacionales, donde se identificaron 605 hectáreas de coca cultivada durante 2025, frente a las 583 hectáreas registradas en 2024, con un incremento del 13%. Entre los incrementos más importantes se encuentran los registrados en Isiboro Sécure, El Chore, Madidi y Carrasco. El informe señala que las 605 hectáreas identificadas en Áreas Protegidas corresponden a zonas no autorizadas.Aumento de precios de cocaFinalmente, otro punto relevante del informe presenta un aumento en los precios de la coca. Los mercados autorizados registraron incrementos importantes en los precios de comercialización de la hoja de coca. En el mercado autorizado de La Paz, el precio alcanzó aproximadamente USD 17,8 por kilogramo, un incremento del 82% respecto a 2024. En Cochabamba, el precio llegó a aproximadamente USD 12,1 por kilogramo, equivalente a un aumento del 68%.Lanzamiento de la Política Antidroga 2026 – 2030 Asimismo, el Gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia, con el acompañamiento técnico de UNODC, realizó el lanzamiento de la Política Antidroga 2026–2030, aprobada por el Consejo de Política Integral para la Eliminación del Tráfico Ilícito de Sustancias Controladas, Coca Excedentaria y Prevención del Consumo de Drogas (CPI). La política constituye el marco estratégico del Estado Plurinacional de Bolivia para la atención integral y coordinada del problema de las drogas, basado en evidencia científica y alineado con el principio de responsabilidad común y compartida establecido en el régimen internacional de fiscalización de drogas.La política antidroga 2026-2030 se estructura en nueve ejes estratégicos que marcan una ruta clara orientada a ejecutar acciones en materia de desarticulación de organizaciones criminales transnacionales, interdicción estratégica, inteligencia financiera, control de precursores, control responsable de cultivos de coca, desarrollo integral, prevención y atención del consumo desde la salud pública, fortalecimiento institucional y cooperación internacional. En este sentido, Bolivia cuenta con una política de Estado integral, soberana, basada en evidencia y orientada a resultados, que fortalece la seguridad, la salud pública, el desarrollo integral y la cooperación internacional estratégica y operativa, estableciendo una hoja de ruta común para proteger a la población y fortalecer la capacidad del Estado frente al narcotráfico y la delincuencia organizada transnacional. Accede al Informe de Monitoreos de Coca 2025 aquí.
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Historia
07 septiembre 2026
Rebeca Chura, liderazgo aymara para una gobernanza con igualdad
Desde su rol, impulsa la consolidación de la autonomía indígena de su territorio, con la firme convicción de que esta se rija bajo los principios de paridad de género de su cultura. Por ello, considera fundamental el apoyo de ONU Mujeres para que las mujeres sean parte de la toma de decisiones. En Bolivia, los pueblos indígenas cuentan con principios de paridad en sus formas de gobernanza y cosmovisiones. Este es el caso del TIOC Corque Marka, ubicado en la provincia Carangas, en el departamento de Oruro. Allí, predomina la cultura aymara, por lo que la preservación y recuperación de sus usos y costumbres son prácticas comunes. Ejemplo de ello es su división administrativa, en la que las dos parcialidades del territorio, Uravi, de donde viene Rebeca, y Samancha, representan al Chacha (hombre) y Warmi (mujer), respectivamente. De la misma manera, las construcciones con connotación religiosa siguen la misma lógica: las torres simbolizan lo masculino, mientras que las iglesias, lo femenino.Según menciona Rebeca, este principio también debe aplicarse en la gobernanza, en este caso, a través de la paridad de género. Sin embargo, ella también cuenta que esto no siempre sucede, ya que, en algunas comunidades del territorio, son más hombres los que ejercen posiciones de liderazgo, conocidos como “Tatas” en la cultura aymara, en comparación con las “Mamas” (mujeres lideresas). Asimismo, Rebeca indica que, hasta hace poco, solo los varones tomaban la palabra en los espacios públicos pero que, cada vez más, se impulsa a las mujeres a participar. Desde 2014, el TIOC Corque Marka busca consolidar su autonomía indígena a fin de ejercer sus propias formas de gobernanza. A la fecha, el país ya cuenta con nueve Gobiernos Autónomos Indígena Originario Campesinos (GAIOC), los cuales están respaldados por marcos normativos nacionales como la Constitución Política del Estado y la Ley Marco de Autonomías y Descentralización “Andrés Ibáñez” y, a nivel internacional, por el Convenio Núm. 169 de la OIT sobre Pueblos Indígenas y Tribales. Estos procesos son acompañados técnicamente por el Servicio Estatal de Autonomías (SEA), con el apoyo de ONU Mujeres para la incorporación de la perspectiva de género en sus legislaciones.
En 2026, tanto Rebeca como otras lideresas y mujeres del TIOC Corque Marka fueron parte de un primer encuentro para el fortalecimiento de capacidades sobre los derechos de las mujeres indígenas, su participación y su rol en la consolidación de autonomías indígenas. Para ella, este espacio, liderado por el SEA con la asistencia de ONU Mujeres, fue un hecho “histórico” porque ha logrado algo que no era común antes: que las mujeres autoridades participen y tomen la palabra. “Ha sido uno de los mejores eventos que hemos tenido en Corque Marka, porque las mujeres hemos podido hablar con más confianza y expresar nuestras necesidades”, destaca Rebeca. Desde su experiencia de liderazgo, ella enfatiza que “ahora, las mujeres tenemos que hablar, ya no tenemos que callarnos. No hay que tener miedo del que habla, sino de quien no habla”.A partir de este encuentro, Rebeca resalta que las “Mamas” han comprendido la necesidad y han visto la importancia de convocar a más personas de la comunidad a ser parte de encuentros como este. Por ese motivo, menciona que los insumos del evento contribuirán a su gobernanza, ya sea mediante la consolidación de su autonomía o por cualquier otra vía que escojan, porque permitirán que las mujeres sean parte de la toma de decisiones en el marco de la paridad de género.Una publicación de ONU Mujeres.
En 2026, tanto Rebeca como otras lideresas y mujeres del TIOC Corque Marka fueron parte de un primer encuentro para el fortalecimiento de capacidades sobre los derechos de las mujeres indígenas, su participación y su rol en la consolidación de autonomías indígenas. Para ella, este espacio, liderado por el SEA con la asistencia de ONU Mujeres, fue un hecho “histórico” porque ha logrado algo que no era común antes: que las mujeres autoridades participen y tomen la palabra. “Ha sido uno de los mejores eventos que hemos tenido en Corque Marka, porque las mujeres hemos podido hablar con más confianza y expresar nuestras necesidades”, destaca Rebeca. Desde su experiencia de liderazgo, ella enfatiza que “ahora, las mujeres tenemos que hablar, ya no tenemos que callarnos. No hay que tener miedo del que habla, sino de quien no habla”.A partir de este encuentro, Rebeca resalta que las “Mamas” han comprendido la necesidad y han visto la importancia de convocar a más personas de la comunidad a ser parte de encuentros como este. Por ese motivo, menciona que los insumos del evento contribuirán a su gobernanza, ya sea mediante la consolidación de su autonomía o por cualquier otra vía que escojan, porque permitirán que las mujeres sean parte de la toma de decisiones en el marco de la paridad de género.Una publicación de ONU Mujeres.
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Historia
02 septiembre 2026
Fortaleciendo alianzas para impulsar soluciones integrales en seguridad y desarrollo en Bolivia
La Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS) realizó una misión oficial a Bolivia, orientada a fortalecer las alianzas con el Gobierno y los socios de desarrollo para contribuir a las prioridades del país, en particular en los ámbitos de seguridad, justicia y desarrollo productivo local.La misión, encabezada por Nicholas Gardner, Director de la Oficina Multipaís Andina de UNOPS, permitió profundizar el diálogo con autoridades del Ministerio de Gobierno, el Viceministerio de Régimen Interior y Policía y el Ministerio de Relaciones Exteriores; así como con la Embajada de los Estados Unidos, FONPLATA – Banco de Desarrollo y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), entre otros actores. La seguridad requiere soluciones integralesUno de los principales mensajes de los encuentros fue la necesidad de abordar la seguridad ciudadana y los desafíos del sistema penitenciario desde una perspectiva integral. La respuesta no pasa únicamente por construir nuevas cárceles o adquirir equipamiento, sino por articular la prevención, la justicia, el fortalecimiento institucional, la tecnología, la infraestructura, la gestión pública y las oportunidades para la rehabilitación y la reinserción social.Desde marzo de 2026, UNOPS mantiene un diálogo técnico con las autoridades bolivianas para analizar las necesidades y posibles soluciones en materia de seguridad ciudadana y penitenciaria. Más de 30 funcionarios del Ministerio de Gobierno, del Viceministerio de Régimen Interior y de la Policía Boliviana han participado en reuniones y mesas técnicas para analizar las brechas existentes y fortalecer la planificación de futuras inversiones.Este trabajo ha permitido identificar, preliminarmente, oportunidades relacionadas con la infraestructura penitenciaria y la reducción del hacinamiento; el fortalecimiento de las estaciones policiales; el equipamiento y la incorporación de tecnología para la seguridad; la salud penitenciaria y policial; y herramientas para mejorar la planificación, el diseño y la gestión de las inversiones.La articulación con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) constituye un componente fundamental de este enfoque. UNOPS puede aportar capacidades especializadas en infraestructura, adquisiciones y gestión de proyectos; UNODC contribuye con su experiencia normativa y técnica en políticas de justicia penal y reforma penitenciaria.En este contexto, Nicholas Gardner sostuvo un encuentro con representantes de la Embajada de los Estados Unidos en Bolivia, en el que se intercambiaron ideas y se analizaron posibles áreas de cooperación para contribuir a los esfuerzos nacionales en materia de seguridad y justicia. Estados Unidos es uno de los principales socios globales de UNOPS y ambas partes cuentan con experiencia de cooperación en contextos complejos.“Estos apoyos y cooperaciones internacionales son fundamentales. Necesitamos reducir las brechas en infraestructura carcelaria y policial, y en equipamiento. Además, necesitamos invertir en mayor tecnología para hacer frente a fenómenos como el narcotráfico”, destacó Hernán Paredes Muñoz, viceministro de Régimen Interior y Policía de Bolivia.Conectando prioridades con alianzas y financiamientoLa misión permitió, además, profundizar el diálogo con FONPLATA – Banco de Desarrollo para explorar mecanismos de cooperación y fuentes potenciales de financiamiento que contribuyan a transformar las prioridades identificadas por el Gobierno en proyectos viables y sostenibles. Igualmente, se sostuvo una reunión con el Representante del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Bolivia.“Las alianzas con los socios de desarrollo, como la Embajada de los Estados Unidos, y con los bancos de desarrollo, como FONPLATA, la CAF y el BID, son fundamentales para acompañar al Gobierno boliviano y contribuir a transformar sus prioridades en proyectos concretos que generen resultados para la población”, señaló Nicholas Gardner, Director de la Oficina Multipaís Andina de UNOPS.UNOPS tiene presencia en 130 países, cuenta con más de 25 años de experiencia en seguridad y justicia en América Latina y el Caribe. En este período ha contribuido a generar más de 25.000 cupos penitenciarios mediante infraestructura respetuosa de los derechos humanos, en distintos países de la región.La visita a La Paz forma parte del proceso de fortalecimiento de la presencia de UNOPS en Bolivia. UNOPS reafirmó su disposición a trabajar junto al Gobierno, el Sistema de las Naciones Unidas, las instituciones financieras internacionales y los socios de desarrollo para impulsar soluciones eficientes, transparentes y sostenibles que fortalezcan las capacidades del Estado y contribuyan al bienestar de la población.
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Comunicado de prensa
05 septiembre 2026
Expresamos nuestra solidaridad con las personas y familias afectadas por las explosiones ocurridas en el municipio de Viacha
El Sistema de las Naciones Unidas en Bolivia expresa su profunda solidaridad con las personas y familias afectadas por las explosiones ocurridas en el municipio de Viacha, en La Paz, y hace llegar sus más sentidas condolencias a las familias de las personas fallecidas.Reafirmamos nuestra predisposición de apoyar, en coordinación con las autoridades, en la respuesta oportuna a las necesidades de las personas y de las familias en situación de mayor vulnerabilidad.
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Comunicado de prensa
11 agosto 2026
Los países andinos avanzan hacia una estrategia regional conjunta para combatir el tráfico ilícito de armas, municiones y explosivos
Quito, 29 de junio de 2026 — Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú dieron un importante paso hacia una estrategia regional coordinada para combatir el tráfico ilícito de armas, municiones y explosivos, uno de los principales factores que alimentan la violencia y la inseguridad en la región andina.Del 17 al 18 de junio, representantes de los cuatro Países Miembros de la Comunidad Andina se reunieron en Quito, Ecuador, para celebrar el primer taller presencial de los Puntos de Contacto Nacionales encargados de impulsar la elaboración de la Hoja de Ruta Andina para Prevenir y Combatir el Tráfico Ilícito de Armas de Fuego, Municiones y Explosivos.La iniciativa cuenta con el apoyo de la Organización de los Estados Americanos (OEA), el Centro Regional de las Naciones Unidas para la Paz, el Desarme y el Desarrollo en América Latina y el Caribe (UNLIREC), de la Oficina de Asuntos de Desarme de las Naciones Unidas (UNODA), y la Secretaría General de la Comunidad Andina (CAN), con el financiamiento de la Unión Europea.El fortalecimiento de la cooperación frente al crimen organizado transnacional constituye una prioridad para la Comunidad Andina en el marco de la Decisión 922. Mediante este mecanismo, los Países Miembros impulsan acciones conjuntas para hacer frente a las amenazas que afectan la seguridad y la estabilidad de la subregión.El tráfico ilícito de armas de fuego, municiones y explosivos es un fenómeno transnacional que pone en riesgo la seguridad ciudadana y alimenta distintas manifestaciones de violencia armada. Dado que los flujos ilícitos atraviesan las fronteras, los países andinos reconocen la necesidad de respuestas coordinadas, instituciones más sólidas y una cooperación regional sostenida.La Hoja de Ruta Andina se basa en las lecciones aprendidas de marcos regionales similares, entre ellos la Hoja de Ruta de los Balcanes Occidentales para el Control de las Armas Pequeñas y Ligeras (SALW), la Hoja de Ruta del Caribe sobre Armas de Fuego y la Hoja de Ruta de Centroamérica y República Dominicana para prevenir el tráfico y la proliferación ilícita de armas, municiones y explosivos. Estas experiencias han demostrado cómo las prioridades comunes pueden traducirse en acciones nacionales y respuestas institucionales más eficaces.Desde inicios de 2026, Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú vienen trabajando de manera conjunta mediante un proceso participativo que involucra a las instituciones nacionales responsables del control de armas, la investigación penal, la administración de justicia y la prevención de la violencia.En febrero, los cuatro países designaron a sus Puntos de Contacto Nacionales para coordinar este proceso, facilitar el diálogo entre las instituciones competentes a nivel nacional y servir de enlace con las organizaciones internacionales que acompañan la elaboración de la Hoja de Ruta.Durante los dos días de trabajo, los participantes presentaron diagnósticos nacionales, intercambiaron perspectivas sobre las amenazas emergentes e identificaron prioridades comunes. A través de sesiones de trabajo e intercambio, comenzaron a definir la visión, la misión y los pilares estratégicos que orientarán la Hoja de Ruta. Este proceso refleja un enfoque de gobierno integral, que reconoce que las respuestas eficaces requieren la participación no solo de las instituciones encargadas de la aplicación de la ley, sino también del sector justicia, el sector educativo, los programas de prevención y otros actores que abordan las causas y los efectos de la violencia armadaEl taller también destacó el valor del diálogo regional. Al compartir experiencias nacionales e identificar desafíos comunes, los cuatro países están construyendo una agenda conjunta para fortalecer la cooperación y promover respuestas más coherentes y eficaces. Los resultados de esta reunión servirán de base para el primer borrador de la Hoja de Ruta Andina. El proceso continuará con consultas nacionales y subregionales antes de avanzar hacia su validación política y posterior adopción.Si bien el tráfico ilícito de armas de fuego, municiones y explosivos trasciende las fronteras nacionales, las soluciones también pueden ser compartidas. Mediante la cooperación, el diálogo y una visión común, Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú están sentando las bases para una región más segura y reafirmando el valor de la acción colectiva para hacer frente a uno de los factores que alimentan la violencia que afecta a las comunidades de la subregión andina.-------CONTACTO PARA MEDIOSPara consultas de prensa, comuníquese con María Lucía Correa, Comunicaciones de UNLIREC: maria.correa@un.org
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Comunicado de prensa
07 julio 2026
Con menos de cinco años para llegar a 2030, se necesita un impulso final decisivo para mantener al alcance la promesa de los ODS
Nueva York — Desde su adopción en 2015, los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) han generado resultados a gran escala, proporcionando acceso al agua, la electricidad y la atención sanitaria a miles de millones de personas. Sin embargo, los avances siguen siendo desiguales e insuficientes. Sin un impulso decisivo para ampliar rápidamente las soluciones que han demostrado funcionar, la promesa de los ODS corre el riesgo de quedar fuera de alcance, según El Informe sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2026.Lo que nos dice una década de evidencia: los ODS generan resultadosDesde 2015, la inversión sostenida, las políticas públicas eficaces y la cooperación internacional han mejorado la vida de miles de millones de personas en todo el mundo, con avances medibles en los distintos ODS. Casi mil millones de personas obtuvieron acceso a servicios de agua potable gestionados de manera segura y 1.200 millones a servicios de saneamiento gestionados de manera segura. Las nuevas infecciones por VIH disminuyeron un 30 % entre 2015 y 2024, mientras que las muertes relacionadas con el sida se redujeron en un 35 %. Actualmente, la electricidad llega al 92 % de la población mundial. El acceso a internet aumentó del 40 % al 74 %. Por primera vez en la historia, la protección social cubre a más de la mitad de la población mundial.Detrás de estos resultados se encuentra un logro importante y con frecuencia poco reconocido: la revolución de los datos. Hace una década, solo existían datos para la mitad de los indicadores de los ODS. Hoy en día, una base de datos mundial con más de 3,2 millones de puntos de datos cubre prácticamente todos los indicadores, lo que permite a los países identificar dónde se está acelerando el progreso, dónde persisten las brechas y qué políticas están dando resultados.“Con base en los datos de este informe, nuestra visión de la Agenda 2030 sigue estando a nuestro alcance. Juntos, demos un impulso final decisivo para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible y construir un futuro saludable y próspero para todas las personas”, afirmó el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres.Por qué el mundo se está quedando atrás: crisis superpuestas y una creciente brecha de financiaciónA pesar de los avances, persisten importantes desafíos. De las 139 metas de los ODS para las que se dispone de datos sobre tendencias, solo el 36 % está en camino de cumplirse o muestra un progreso moderado. Casi la mitad (49 %) avanza con demasiada lentitud y el 15 % ha retrocedido por debajo de los niveles de referencia de 2015.Una de cada diez personas sigue viviendo en situación de pobreza extrema. Alrededor de 2.300 millones de personas enfrentan inseguridad alimentaria moderada o grave. Más de 150 millones de niños y niñas continúan padeciendo retraso en el crecimiento. La mortalidad materna sigue siendo casi tres veces superior a la meta mundial establecida. Ninguna de las metas relacionadas con la igualdad de género está encaminada a alcanzarse. El número de personas afectadas por desastres relacionados con el clima se ha más que duplicado desde 2015. La escalada de los conflictos, el cambio climático, el desaceleramiento del crecimiento económico, el aumento del endeudamiento y una caída récord de la asistencia oficial para el desarrollo están agravando estas deficiencias y afectando de manera desproporcionada a las personas más vulnerables del mundo.Qué debe ocurrir ahora: ampliar las soluciones que funcionanEl informe subraya que los ODS siguen siendo el plan de acción compartido del mundo para alcanzar la paz, la prosperidad y la sostenibilidad. La evidencia acumulada durante más de una década de implementación demuestra que es posible lograr avances significativos, pero únicamente cuando convergen el compromiso político, la financiación, la innovación y la cooperación internacional.“Más de una década de implementación ha demostrado lo que es posible”, señaló Li Junhua, Secretario-General Adjunto de las Naciones Unidas para Asuntos Económicos y Sociales. “La tarea ahora es ampliar aquello que funciona, con la urgencia, la inversión y la cooperación necesarias para cumplir la promesa de la Agenda 2030”.Cerrar la brecha anual de financiación de los ODS, estimada en aproximadamente 4 billones de dólares estadounidenses, mediante el Compromiso de Sevilla y la reforma de la arquitectura financiera internacional, es esencial. Esto debe complementarse con sistemas de datos más sólidos, en el marco del Marco de Medellín, para dirigir las inversiones prioritariamente hacia las poblaciones más vulnerables. También serán fundamentales acelerar la transición energética, aprovechar las tecnologías de frontera —incluida la inteligencia artificial— para el desarrollo sostenible, promover la igualdad de género como una prioridad transversal y reforzar la cooperación multilateral.Según el informe, las decisiones que se tomen durante los próximos cuatro años en materia de financiación, cooperación y respuesta colectiva ante las crisis tendrán efectos duraderos para las generaciones futuras.Datos y cifras clave adicionalesAvancesLa mayoría de las regiones estarán cerca de erradicar la pobreza extrema para 2030, excepto África Subsahariana, Oriente Medio y África del Norte, y Oceanía (excluyendo Australia y Nueva Zelanda).Entre 2012 y 2024, la prevalencia del retraso en el crecimiento entre los niños menores de cinco años disminuyó, lo que se tradujo en 30,2 millones menos de niños afectados en todo el mundo.La proporción de partos atendidos por personal sanitario cualificado aumentó del 80 % al 87 % entre 2015 y 2025 y está encaminada a alcanzar la meta del 90 % para 2030.Entre 2019 y 2025 se aprobaron 99 reformas jurídicas destinadas a eliminar leyes discriminatorias y establecer marcos de igualdad de género; actualmente, las mujeres ocupan el 27,4 % de los escaños parlamentarios, frente al 22,3 % registrado en 2015.El trabajo infantil se redujo en más de 20 millones de casos entre 2020 y 2024.La tasa mundial de desempleo alcanzó un mínimo cercano a niveles históricos, con un 4,9 % en 2025.La capacidad de generación de electricidad renovable per cápita creció un récord de 14 % entre 2023 y 2024 y actualmente es 2,2 veces mayor que en 2015.DesafíosSe proyecta que la tasa mundial de pobreza extrema alcanzará solo el 10 % en 2026, apenas 3 puntos porcentuales por debajo de su nivel de 2015, muy lejos de la meta de erradicarla.273 millones de niños, niñas y jóvenes permanecen fuera de la escuela; uno de cada cinco jóvenes de entre 15 y 24 años no estudia, no trabaja ni recibe formación, y los jóvenes tienen casi cuatro veces más probabilidades de estar desempleados que los adultos.Se estima que 1.160 millones de personas —aproximadamente una de cada cuatro personas que viven en zonas urbanas— residen en barrios marginales o asentamientos informales.La asistencia oficial para el desarrollo cayó un récord de 23,1 % en 2025, el mayor descenso anual jamás registrado, retornando aproximadamente a los niveles de 2015.A mediados de 2025, la población mundial de personas refugiadas alcanzó las 440 por cada 100.000 habitantes, más del doble del nivel registrado una década antes.El riesgo de extinción está aumentando en todos los grupos de especies; la protección de áreas clave para la biodiversidad alcanzó en promedio solo el 45 % en 2025.Los conflictos violentos han alcanzado su nivel más alto en décadas. A diciembre de 2025, más de 117,8 millones de personas habían sido desplazadas por la fuerza en todo el mundo, borrando en cuestión de meses años de avances en desarrollo.La temperatura mundial en 2025 alcanzó 1,43 °C por encima de los niveles preindustriales y la concentración atmosférica de dióxido de carbono registró su nivel más alto en dos millones de años.La deuda externa de los países de ingresos bajos y medianos alcanzó un récord de 8,9 billones de dólares en 2024.
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Comunicado de prensa
28 mayo 2026
ONU Derechos Humanos expresa preocupación por aumento de tensiones y hechos de violencia en contexto de protestas y bloqueos
SANTIAGO (28 de mayo de 2026) – ONU Derechos Humanos en América del Sur expresó hoy su preocupación por el aumento de las tensiones y los hechos de violencia en Bolivia en el marco de protestas y bloqueos de carreteras, así como por el impacto en los derechos a la salud, alimentación y otros derechos humanos de la población.La Oficina manifestó particular preocupación por reportes de personas fallecidas o gravemente heridas en el contexto de bloqueos y operativos destinados a despejar las rutas en distintos departamentos del país. Es indispensable que las autoridades investiguen estos casos de manera pronta, independiente, imparcial y transparente.La Oficina enfatizó que toda actuación de las fuerzas de seguridad debe ajustarse estrictamente al derecho internacional de los derechos humanos. Todo uso de la fuerza por los agentes del orden debe ser compatible con los principios de legalidad, necesidad, proporcionalidad, precaución y no discriminación. Se debe investigar de manera eficaz, imparcial y oportuna toda denuncia o sospecha razonable de uso ilícito de la fuerza u otras violaciones de derechos humanos por estos agentes.La Oficina tomó nota de la abrogación de la ley 1341, que regulaba los procedimientos y límites para la aplicación de estados de excepción. En este contexto, resaltó que las obligaciones internacionales de Bolivia en materia de derechos humanos permanecen vigentes.La Oficina instó al Gobierno a garantizar el respeto de los derechos humanos. Asimismo, llamó a las autoridades y a los sectores movilizados a priorizar el diálogo y adoptar medidas de desescalada. Resulta urgente evitar una mayor violencia y buscar soluciones pacíficas y democráticas.Finalmente, la Oficina reiteró su disposición para cooperar con las autoridades y distintos actores sociales en el marco de su mandato de promoción y protección de los derechos humanos.
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Comunicado de prensa
18 mayo 2026
El aumento de las temperaturas terrestres y oceánicas, la alteración del ciclo del agua y el retroceso de los glaciares afectan a América Latina y el Caribe
BRASILIA (Brasil), 18 de mayo de 2026 (OMM) — Según un nuevo informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), en 2025 las comunidades y las economías de América Latina y el Caribe se vieron afectadas por episodios de calor sin precedentes, sequías pertinaces, lluvias extremas y ciclones tropicales devastadores, al tiempo que el deshielo de los glaciares provocó un recrudecimiento de los peligros a corto plazo, como las crecidas, y agravó los riesgos a largo plazo para la seguridad hídrica.
A lo largo de algunas zonas costeras bañadas por el Atlántico tropical y el Caribe, el nivel del mar subió a un ritmo más rápido que la media mundial. La acidificación y el calentamiento de los océanos prosiguieron sin cese, y ello agudizó los riesgos a los que ya estaban sujetos los ecosistemas marinos y la pesca, según el informe de la OMM Estado del clima en América Latina y el Caribe 2025.
"Las señales de un clima cambiante son inequívocas en toda América Latina y el Caribe, desde la reducción acelerada de los glaciares y el aumento del nivel del mar hasta la rápida intensificación de los ciclones tropicales, el calor extremo, las crecidas y las sequías", dijo la Secretaria General de la OMM, Celeste Saulo."En este informe se evidencia el incremento de los riesgos, pero también el aumento de nuestra capacidad de anticipación y de actuación para salvar vidas y proteger medios de subsistencia", afirmó.
Un buen ejemplo de ello es el huracán Melissa. En octubre de 2025 fue el primer huracán en tocar tierra en Jamaica como sistema de categoría 5 del que se tiene constancia. Provocó 45 víctimas mortales y pérdidas económicas valoradas en aproximadamente 8 800 millones de dólares de los Estados Unidos, es decir, más del 41 % del producto interno bruto (PIB) del país. A pesar de que Melissa no tenía precedentes históricos, las autoridades jamaicanas recurrieron a la modelización de riesgos de alta calidad para orientar la adopción de medidas financieras anticipadas y fundamentar las actividades de preparación frente a desastres, lo que limitó el número de fallecidos y ayudó a la isla a enfrentar la situación.Otro riesgo importante es el calor extremo, que impone una carga cada vez mayor a los sistemas de salud pública. En 2025, olas de calor recurrentes e intensas, con temperaturas muy por encima de los 40 °C, afectaron a amplias zonas de América del Norte, América Central y América del Sur. Por tanto, urge incorporar los conocimientos climáticos en las iniciativas de planificación del ámbito de la salud y en las actividades de preparación para situaciones de emergencia, y las alertas tempranas meteorológicas deben integrarse sin demora en los sistemas que activan medidas de salud pública.
Muchos países no publican de forma sistemática datos sobre la mortalidad por calor categorizados según cada causa concreta. Tomando el promedio calculado para 17 países, se estima que entre 2012 y 2021 se produjeron aproximadamente 13 000 muertes anuales atribuibles al calor. Estas cifras sugieren una notable subestimación de la mortalidad relacionada con el calor y revelan la necesidad de mejorar los procesos de notificación de datos, según se apunta en el informe.
En la publicación también se analiza la exposición de los sistemas agroalimentarios a fenómenos meteorológicos extremos y a perturbaciones climáticas que conllevan impactos simultáneos en la producción agrícola, los medios de subsistencia rurales, el acceso a los alimentos y el funcionamiento de los mercados.
El informe sobre el estado del clima en América Latina y el Caribe se ha presentado en el auditorio Olacyr de Moraes ubicado en el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAPA), en Brasilia (Brasil). En él se proporciona información fidedigna sobre los indicadores climáticos clave y los riesgos y los impactos asociados al clima y el tiempo, sin olvidar los principales episodios extremos acaecidos a escala regional, como ciclones tropicales, olas de calor, lluvias intensas, sequías y olas de frío.
"Estas conclusiones son sumamente preocupantes. Pero al mismo tiempo evidencian la importancia de nuestro trabajo. La información climática va mucho más allá de los datos. Es esencial para las personas", declaró Celeste Saulo.
"Protege a las comunidades de las crecidas, las sequías, los huracanes, las olas de calor y otros peligros. Gracias a ella, los agricultores pueden planificar los cultivos, las autoridades del ámbito de la salud pueden prepararse para enfrentar riesgos relacionados con el calor y las comunidades costeras pueden planificar medidas para encarar el aumento del nivel del mar", señaló."El informe Estado del clima en América Latina y el Caribe 2025 no es solo una publicación científica. Es un llamado a la acción. En él se nos pide que reforcemos las observaciones, invirtamos en servicios, subsanemos las carencias en materia de alertas tempranas y velemos por que la información climática llegue a quienes más la necesitan", explicó Celeste Saulo.TemperaturasDe los cuatro períodos de 30 años evaluados en el informe, el comprendido entre 1991 y 2025 muestra la tendencia al calentamiento más intensa desde que empezaron a recopilarse conjuntos de datos en 1900: aproximadamente 0,26 °C por decenio en América del Sur y 0,25 °C por decenio en América Central y el Caribe. México experimentó el ritmo de calentamiento más rápido de la región, alrededor de 0,34 °C por decenio entre 1991 y 2025.
En 2025, la temperatura media anual en superficie se situó entre la quinta y la octava más elevada de la que se tiene constancia.
Los episodios de calor fueron históricos en el conjunto de la región, y cabe destacar los 52,7 °C de Mexicali (México) —un nuevo récord nacional— y múltiples olas de calor que superaron los 40 °C-45 °C en toda América Central. En muchos lugares de América del Sur también se dieron temperaturas superiores a los 40 °C, como los 44 °C de Río de Janeiro (Brasil) y los 44,8 °C de Mariscal Estigarribia (Paraguay).
PrecipitaciónEn los últimos 50 años, aproximadamente, las lluvias en América Latina y el Caribe se han vuelto más extremas. Ahora se oscila entre episodios de sequía y lluvias torrenciales en el marco de períodos secos más prolongados y episodios húmedos más intensos.
Las precipitaciones fuertes han aumentado en América Central y en el norte de América del Sur, en particular en Colombia, la República Bolivariana de Venezuela y la franja amazónica. En el sureste de América del Sur (el sur del Brasil, el Uruguay y el norte de la Argentina) también se han incrementado las precipitaciones anuales y las crecidas son más frecuentes.
En el centro de Chile, el noreste del Brasil y algunas zonas de América Central y el Caribe se están imponiendo condiciones más secas. La región amazónica presenta un panorama mixto, con estaciones secas más largas, episodios extremos más intensos durante la estación de las lluvias y sequías más frecuentes en la Amazonía meridional y oriental.
En 2025, las lluvias extremas y las inundaciones acarrearon graves consecuencias humanitarias: más de 110 000 personas afectadas en el Perú y el Ecuador fruto de las crecidas de marzo, 83 víctimas mortales en México a causa de las crecidas de octubre, deslizamientos de tierra generalizados y amplios daños en las infraestructuras.Junio de 2025 fue el mes más lluvioso jamás registrado en México. A pesar de ello, la sequía castigó las regiones del norte y el centro del país, y en su momento álgido afectó al 85 % del territorio nacional y sumió cultivos y embalses en una crisis hídrica. Hubo una grave escasez de agua en el Caribe y un déficit de precipitaciones de más del 40 % en algunas partes del sur de América del Sur, lo que agudizó las pérdidas agrícolas y agravó el riesgo de incendios forestales.
Retroceso de los glaciaresLos glaciares andinos constituyen una torre de agua vital para aproximadamente 90 millones de personas, ya que suministran agua dulce para consumo doméstico, generación de energía hidroeléctrica y usos agrícolas e industriales.
El conjunto de datos sobre el balance mundial de masas de los glaciares, de reciente creación, muestra la pérdida acelerada de masa de los glaciares de las regiones de alta montaña de los Andes meridionales, así como de los glaciares tropicales de regiones de latitudes bajas como Colombia y el Ecuador.
En una coyuntura en la cual convergen la aceleración de la pérdida de hielo, el aumento de la demanda de agua y una capacidad de adaptación limitada— en especial entre las comunidades rurales andinas— el futuro de la torre de agua andina es uno de los desafíos más apremiantes para la seguridad hídrica de América Latina.OcéanosEl 8,8 % del litoral mundial se encuentra en América Latina. El océano absorbe el exceso de calor y el dióxido de carbono generado por la actividad humana. Como resultado, aumenta la temperatura del océano y sus aguas se acidifican, y estos efectos, sumados a la desoxigenación, degradan los ecosistemas marinos y deterioran los arrecifes de coral, perjudicando a la pesca y a las economías locales.
En 2025, el pH de la superficie del océano siguió disminuyendo (acidificación) y alcanzó un mínimo histórico en amplias partes del Atlántico y el Pacífico adyacentes a la región.
Se produjeron olas de calor marinas de categoría extrema en el golfo de México y el mar Caribe, así como en la zona oceánica situada junto a Chile.
A lo largo de determinadas zonas costeras bañadas por el Atlántico tropical y el Caribe, el nivel del mar subió a un ritmo más rápido que la media mundial.----
La Organización Meteorológica Mundial es el portavoz autorizado del sistema de las Naciones Unidas sobre el tiempo, el clima y el agua
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Notas para los editores:
La OMM ha elaborado el informe sobre el estado del clima en América Latina y el Caribe en colaboración con Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales, centros internacionales de datos, instituciones de investigación climática de vanguardia y asociados de las Naciones Unidas, entre ellos, la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR).
Decenas de expertos e instituciones han contribuido a la preparación del informe. La OMM agradece especialmente la labor del autor principal de la publicación, José A. Marengo, del Centro Nacional de Monitoreo y Alertas de Desastres Naturales (CEMADEN) del Brasil.
Para más información, diríjase a: Clare Nullis, agregada de prensa y medios de comunicación de la OMM. Correo electrónico: cnullis@wmo.int. Teléfono: 41 79 709 13 97.
A lo largo de algunas zonas costeras bañadas por el Atlántico tropical y el Caribe, el nivel del mar subió a un ritmo más rápido que la media mundial. La acidificación y el calentamiento de los océanos prosiguieron sin cese, y ello agudizó los riesgos a los que ya estaban sujetos los ecosistemas marinos y la pesca, según el informe de la OMM Estado del clima en América Latina y el Caribe 2025.
"Las señales de un clima cambiante son inequívocas en toda América Latina y el Caribe, desde la reducción acelerada de los glaciares y el aumento del nivel del mar hasta la rápida intensificación de los ciclones tropicales, el calor extremo, las crecidas y las sequías", dijo la Secretaria General de la OMM, Celeste Saulo."En este informe se evidencia el incremento de los riesgos, pero también el aumento de nuestra capacidad de anticipación y de actuación para salvar vidas y proteger medios de subsistencia", afirmó.
Un buen ejemplo de ello es el huracán Melissa. En octubre de 2025 fue el primer huracán en tocar tierra en Jamaica como sistema de categoría 5 del que se tiene constancia. Provocó 45 víctimas mortales y pérdidas económicas valoradas en aproximadamente 8 800 millones de dólares de los Estados Unidos, es decir, más del 41 % del producto interno bruto (PIB) del país. A pesar de que Melissa no tenía precedentes históricos, las autoridades jamaicanas recurrieron a la modelización de riesgos de alta calidad para orientar la adopción de medidas financieras anticipadas y fundamentar las actividades de preparación frente a desastres, lo que limitó el número de fallecidos y ayudó a la isla a enfrentar la situación.Otro riesgo importante es el calor extremo, que impone una carga cada vez mayor a los sistemas de salud pública. En 2025, olas de calor recurrentes e intensas, con temperaturas muy por encima de los 40 °C, afectaron a amplias zonas de América del Norte, América Central y América del Sur. Por tanto, urge incorporar los conocimientos climáticos en las iniciativas de planificación del ámbito de la salud y en las actividades de preparación para situaciones de emergencia, y las alertas tempranas meteorológicas deben integrarse sin demora en los sistemas que activan medidas de salud pública.
Muchos países no publican de forma sistemática datos sobre la mortalidad por calor categorizados según cada causa concreta. Tomando el promedio calculado para 17 países, se estima que entre 2012 y 2021 se produjeron aproximadamente 13 000 muertes anuales atribuibles al calor. Estas cifras sugieren una notable subestimación de la mortalidad relacionada con el calor y revelan la necesidad de mejorar los procesos de notificación de datos, según se apunta en el informe.
En la publicación también se analiza la exposición de los sistemas agroalimentarios a fenómenos meteorológicos extremos y a perturbaciones climáticas que conllevan impactos simultáneos en la producción agrícola, los medios de subsistencia rurales, el acceso a los alimentos y el funcionamiento de los mercados.
El informe sobre el estado del clima en América Latina y el Caribe se ha presentado en el auditorio Olacyr de Moraes ubicado en el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAPA), en Brasilia (Brasil). En él se proporciona información fidedigna sobre los indicadores climáticos clave y los riesgos y los impactos asociados al clima y el tiempo, sin olvidar los principales episodios extremos acaecidos a escala regional, como ciclones tropicales, olas de calor, lluvias intensas, sequías y olas de frío.
"Estas conclusiones son sumamente preocupantes. Pero al mismo tiempo evidencian la importancia de nuestro trabajo. La información climática va mucho más allá de los datos. Es esencial para las personas", declaró Celeste Saulo.
"Protege a las comunidades de las crecidas, las sequías, los huracanes, las olas de calor y otros peligros. Gracias a ella, los agricultores pueden planificar los cultivos, las autoridades del ámbito de la salud pueden prepararse para enfrentar riesgos relacionados con el calor y las comunidades costeras pueden planificar medidas para encarar el aumento del nivel del mar", señaló."El informe Estado del clima en América Latina y el Caribe 2025 no es solo una publicación científica. Es un llamado a la acción. En él se nos pide que reforcemos las observaciones, invirtamos en servicios, subsanemos las carencias en materia de alertas tempranas y velemos por que la información climática llegue a quienes más la necesitan", explicó Celeste Saulo.TemperaturasDe los cuatro períodos de 30 años evaluados en el informe, el comprendido entre 1991 y 2025 muestra la tendencia al calentamiento más intensa desde que empezaron a recopilarse conjuntos de datos en 1900: aproximadamente 0,26 °C por decenio en América del Sur y 0,25 °C por decenio en América Central y el Caribe. México experimentó el ritmo de calentamiento más rápido de la región, alrededor de 0,34 °C por decenio entre 1991 y 2025.
En 2025, la temperatura media anual en superficie se situó entre la quinta y la octava más elevada de la que se tiene constancia.
Los episodios de calor fueron históricos en el conjunto de la región, y cabe destacar los 52,7 °C de Mexicali (México) —un nuevo récord nacional— y múltiples olas de calor que superaron los 40 °C-45 °C en toda América Central. En muchos lugares de América del Sur también se dieron temperaturas superiores a los 40 °C, como los 44 °C de Río de Janeiro (Brasil) y los 44,8 °C de Mariscal Estigarribia (Paraguay).
PrecipitaciónEn los últimos 50 años, aproximadamente, las lluvias en América Latina y el Caribe se han vuelto más extremas. Ahora se oscila entre episodios de sequía y lluvias torrenciales en el marco de períodos secos más prolongados y episodios húmedos más intensos.
Las precipitaciones fuertes han aumentado en América Central y en el norte de América del Sur, en particular en Colombia, la República Bolivariana de Venezuela y la franja amazónica. En el sureste de América del Sur (el sur del Brasil, el Uruguay y el norte de la Argentina) también se han incrementado las precipitaciones anuales y las crecidas son más frecuentes.
En el centro de Chile, el noreste del Brasil y algunas zonas de América Central y el Caribe se están imponiendo condiciones más secas. La región amazónica presenta un panorama mixto, con estaciones secas más largas, episodios extremos más intensos durante la estación de las lluvias y sequías más frecuentes en la Amazonía meridional y oriental.
En 2025, las lluvias extremas y las inundaciones acarrearon graves consecuencias humanitarias: más de 110 000 personas afectadas en el Perú y el Ecuador fruto de las crecidas de marzo, 83 víctimas mortales en México a causa de las crecidas de octubre, deslizamientos de tierra generalizados y amplios daños en las infraestructuras.Junio de 2025 fue el mes más lluvioso jamás registrado en México. A pesar de ello, la sequía castigó las regiones del norte y el centro del país, y en su momento álgido afectó al 85 % del territorio nacional y sumió cultivos y embalses en una crisis hídrica. Hubo una grave escasez de agua en el Caribe y un déficit de precipitaciones de más del 40 % en algunas partes del sur de América del Sur, lo que agudizó las pérdidas agrícolas y agravó el riesgo de incendios forestales.
Retroceso de los glaciaresLos glaciares andinos constituyen una torre de agua vital para aproximadamente 90 millones de personas, ya que suministran agua dulce para consumo doméstico, generación de energía hidroeléctrica y usos agrícolas e industriales.
El conjunto de datos sobre el balance mundial de masas de los glaciares, de reciente creación, muestra la pérdida acelerada de masa de los glaciares de las regiones de alta montaña de los Andes meridionales, así como de los glaciares tropicales de regiones de latitudes bajas como Colombia y el Ecuador.
En una coyuntura en la cual convergen la aceleración de la pérdida de hielo, el aumento de la demanda de agua y una capacidad de adaptación limitada— en especial entre las comunidades rurales andinas— el futuro de la torre de agua andina es uno de los desafíos más apremiantes para la seguridad hídrica de América Latina.OcéanosEl 8,8 % del litoral mundial se encuentra en América Latina. El océano absorbe el exceso de calor y el dióxido de carbono generado por la actividad humana. Como resultado, aumenta la temperatura del océano y sus aguas se acidifican, y estos efectos, sumados a la desoxigenación, degradan los ecosistemas marinos y deterioran los arrecifes de coral, perjudicando a la pesca y a las economías locales.
En 2025, el pH de la superficie del océano siguió disminuyendo (acidificación) y alcanzó un mínimo histórico en amplias partes del Atlántico y el Pacífico adyacentes a la región.
Se produjeron olas de calor marinas de categoría extrema en el golfo de México y el mar Caribe, así como en la zona oceánica situada junto a Chile.
A lo largo de determinadas zonas costeras bañadas por el Atlántico tropical y el Caribe, el nivel del mar subió a un ritmo más rápido que la media mundial.----
La Organización Meteorológica Mundial es el portavoz autorizado del sistema de las Naciones Unidas sobre el tiempo, el clima y el agua
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Notas para los editores:
La OMM ha elaborado el informe sobre el estado del clima en América Latina y el Caribe en colaboración con Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales, centros internacionales de datos, instituciones de investigación climática de vanguardia y asociados de las Naciones Unidas, entre ellos, la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR).
Decenas de expertos e instituciones han contribuido a la preparación del informe. La OMM agradece especialmente la labor del autor principal de la publicación, José A. Marengo, del Centro Nacional de Monitoreo y Alertas de Desastres Naturales (CEMADEN) del Brasil.
Para más información, diríjase a: Clare Nullis, agregada de prensa y medios de comunicación de la OMM. Correo electrónico: cnullis@wmo.int. Teléfono: 41 79 709 13 97.
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