Historia
06 enero 2026
Bolivia presenta su primer Plan de Acción Nacional sobre Mujeres, Paz y Seguridad
Elaborado por 13 instituciones del Estado y más de 250 voces provenientes de la policía, las Fuerzas Armadas, liderazgos indígenas y la sociedad civil, el nuevo Plan de Acción Nacional traza un camino transformador hacia la igualdad, la reforma institucional y el liderazgo de las mujeres en la prevención de conflictos y la construcción de la paz.“Muchas de nosotras enfrentamos una doble jornada: el servicio (trabajo) y el cuidado de la familia. Pero este plan es una esperanza. Nos ayudará a que la igualdad sea una práctica, no solo un discurso.” Mayor Pamela Villarreal, jefa de la Unidad de Género de la Policía Boliviana. En los cuarteles, comunidades e instituciones públicas, las mujeres bolivianas comparten una convicción común: la paz solo puede construirse cuando las mujeres participan de manera plena y e igualitaria. Esta creencia se encuentra en el centro del primer Plan de Acción Nacional “Mujeres, Paz y Seguridad” (PAN MPS) de Bolivia, un hito histórico construido por personal militar y policial, jóvenes, activistas y mujeres lideresas indígenas y comunitarias. Su mensaje colectivo es claro: transformar las instituciones y proteger los derechos de las mujeres y las niñas es esencial para construir una convivencia duradera en el país. Sin las mujeres, no es posible ninguna transformación.El Plan fue elaborado con la participación de 13 instituciones del Estado y mediante consultas con más de 250 personas, entre funcionarias y funcionarios públicos, organizaciones de la sociedad civil y movimientos sociales. Como primer PAN-MPS de Bolivia, busca desmantelar las desigualdades estructurales y garantizar la participación plena y segura de las mujeres en la prevención de conflictos, la consolidación de la paz y la toma de decisiones para 2030.Entre sus prioridades se encuentran la promoción de una cultura de paz a través de la educación, la garantía de la participación equitativa de las mujeres en los esfuerzos de prevención y resolución, y fortalecimiento de su protección en contextos de crisis, ya sean en situaciones de conflictos o provocadas por el cambio climático. Asimismo, hace hincapié en la recuperación posconflicto, el acceso a la justicia intercultural y las reparaciones simbólicas.El proceso se inició en noviembre de 2024 y concluyó en octubre de 2025 con una presentación pública en el Ministerio de Relaciones Exteriores. El PAN tiene una vigencia de cinco años y se espera que su implementación inicie en 2026. Es el resultado de un trabajo conjunto liderado por el Estado Plurinacional de Bolivia, con el apoyo de la sociedad civil y de ONU Bolivia, a través de ONU Mujeres, en el marco de la Iniciativa de las Naciones Unidas para la Consolidación de una Cultura de Paz, con financiamiento del Fondo para la Consolidación de la Paz del Secretario General de las Naciones Unidas. El liderazgo de mujeres para la paz Para la Mayor Pamela Villarreal, la elaboración del PAN-MPS marca un hito para las mujeres que sirven en la Policía Boliviana y en las instituciones de seguridad del país. Cuando habla de “una esperanza para que la igualdad sea una práctica, no solo un discurso”, resume el sentimiento de mujeres que, por primera vez, ven un instrumento nacional que refleja sus realidades cotidianas, las nombra y las coloca en el centro.Durante mucho tiempo, las mujeres bolivianas han asumido responsabilidades que sostienen la vida social: mediar disputas comunitarias, acompañar a víctimas, cuidar a sus familias y proteger sus barrios. El nuevo Plan de Acción reconoce estos aportes no como apoyos o cuidados informales, sino como trabajo esencial para la paz. Además, posiciona a las mujeres como agentes activas de cambio, incluso en instituciones tradicionalmente dominadas por hombres. Rompiendo barreras en la Policía Boliviana La Mayor Villarreal representa a una generación que impulsa el cambio institucional desde dentro.“Desde 2021, con la creación de la Unidad de Género y el apoyo de ONU Mujeres, comenzamos a abordar la igualdad de género de una manera diferente. Participar en la elaboración del PAN fue una experiencia de aprendizaje y de compromiso con las mujeres policías y con mujeres bolivianas”, señala.Villarreal es clara respecto a los desafíos que enfrentan las mujeres: discriminación, acoso laboral y sexual, y la carga del trabajo de cuidados no remunerado. Aunque las mujeres representan actualmente alrededor del 10 % del personal policial, la discriminación persiste y las brechas de liderazgo siguen siendo profundas: solo una mujer ha alcanzado el rango de Comandante General.“Muchas de nosotras enfrentamos una doble jornada: el servicio (trabajo) y el cuidado de la familia. Pero este plan es una esperanza. Nos ayudará a hacer de la igualdad una práctica, no solo un discurso”, enfatiza.Su visión es que la igualdad forme parte de la misión misma de la Policía: “Queremos que se implemente, que se socialice y que todas y todos los policías del país sepan que la igualdad también es parte de nuestra misión de servicio”. Mujeres en las Fuerzas ArmadasEl Coronel Franz Flores Avilés describe el proceso del PAN-MPS como desafiante y transformador.“Ha sido una evolución en nuestros conocimientos. Por primera vez planificamos junto a otras instituciones del Estado, analizando cómo se desempeñan las mujeres en distintos ámbitos de la administración pública y en los espacios de toma de decisiones”. Destaca también los aportes específicos de las mujeres militares, cuyos roles suelen combinar la vida familiar con el servicio institucional militar. A partir de este proceso, las Fuerzas Armadas iniciaron la elaboración de su propio plan de género, reafirmando su compromiso con la igualdad y con la construcción de una sociedad más pacífica. La voz de la sociedad civil: tejiendo alianzas para la pazPara los actores de la sociedad civil, el PAN-MPS representa un avance histórico en términos de visibilidad y reconocimiento.“Participar en la elaboración del primer PAN fue una oportunidad para visibilizar el impacto diferenciado que los conflictos tienen en la vida de las mujeres”, explica Mónica Bayá, secretaria técnica de la Comunidad de Derechos Humanos. Ella recuerda cómo las mujeres periodistas han sufrido agresiones por razón de género, y cómo las mujeres indígenas y rurales sostuvieron grandes movilizaciones sociales mientras eran excluidas de las negociaciones. Las consultas permitieron que estas realidades ingresaran al debate nacional.Para Bayá, el PAN-MPS es más que una política pública: es un precedente, “un instrumento que obliga al Estado a escuchar, responder y actuar”. Una transformación profunda El PAN-MPS recoge las voces de mujeres que han vivido la desigualdad y han convertido sus experiencias en propuestas de cambio. Refleja las contribuciones de mujeres de distintos sectores —Fuerzas Armadas, Policía, liderazgos comunitarios y sociedad civil— y reconoce su derecho a hablar, opinar, liderar y transformar las relaciones de poder.Al crear mecanismos para denunciar la violencia, cuestionar jerarquías y proponer nuevas formas de servicio a las comunidades, el Plan representa un cambio estructural. Devuelve dignidad, autonomía y liderazgo a mujeres que durante mucho tiempo han sostenido la construcción de paz sin reconocimiento formal. Un compromiso nacional con la igualdadLa Representante Residente de ONU Mujeres en Bolivia, Nidya Pesántez, resume la importancia del Plan:“Este instrumento desarrollado por el Estado Plurinacional es la base para avanzar hacia sociedades sostenibles. Ninguna sociedad puede progresar si vive en conflicto o desigualdad. Sin el cuidado de la vida, es imposible construir sociedades justas y sostenibles”. Y añade: “Para que exista paz, debe haber igualdad de condiciones y oportunidades. Es fundamental incluir a las mujeres en las conversaciones, los debates y las negociaciones para romper el patriarcado. Bolivia está dando un paso clave: reconstruir la convivencia sobre la base de la unidad y la igualdad”.Con su primer Plan de Acción Nacional sobre Mujeres, Paz y Seguridad, Bolivia asume un compromiso histórico: una paz construida sobre la igualdad, con el liderazgo de las mujeres en el centro de la transformación nacional.