Tejiendo el Poder con Equilibrio. Chacha warmi, mä eph, qhari warmi: complementariedad y formas de participación política de las mujeres en las autonomías indígenas
En el corazón del proceso de transformación del Estado Plurinacional de Bolivia, las autonomías indígena originario campesinas representan uno de los avances más profundos y significativos en el reconocimiento de los derechos colectivos. La Constitución Política del Estado brinda un marco normativo para la conformación de gobiernos autónomos y el ejercicio pleno del derecho al autogobierno, la libre determinación de los pueblos y a decidir sobre el presente y el futuro de sus territorios, respetando su historia, cultura, cosmovisiones y sus propias normas, usos y costumbres.
En este contexto, el presente documento Tejiendo el Poder con Equilibrio recoge una experiencia única: la construcción de formas de gobernanza indígena reconocidas constitucionalmente donde la paridad y el equilibrio entre mujeres y hombres son una expresión viva de principios ancestrales como el chacha warmi, mä eph o qhari warmi, que históricamente han guiado la complementariedad entre los géneros en las estructuras comunitarias. Esta publicación pone en valor los esfuerzos de las autonomías indígenas en Bolivia por asegurar la participación de las mujeres en condiciones de igualdad, fortaleciendo su rol en los espacios de toma de decisiones en sus distintas instancias.
Desde el Servicio Estatal de Autonomías y ONU Mujeres, celebramos y acompañamos estos procesos que integran los marcos internacionales de derechos humanos, con las formas propias de organización y representación política de las naciones y pueblos indígenas aportando a la construcción de sociedades más justas, inclusivas e igualitarias. La garantía de los derechos de las mujeres indígenas a participar plenamente en la vida política, social, económica y cultural de sus comunidades en pie de igualdad es una piedra angular para la consolidación de la democracia intercultural y la construcción de una paz sostenible. Este documento es también un testimonio de un compromiso político profundo: el de tejer, desde la diversidad, la equidad y la sabiduría ancestral, un poder compartido. Por tanto, esperamos que se constituya en una herramienta para el diálogo y la acción, que inspire a continuar construyendo desde lo propio, desde la complementariedad y desde lo comunitario, un horizonte común donde el poder se ejerza con equilibrio y donde la voz de las mujeres sea plenamente reconocida, escuchada y respetada.